¿Pero, y tú, quieres trabajar?

Tú lo que no quieres, es trabajar..... (-_-)

Una frase a la que nos enfrentamos, por desgracia, muchas madres. Así que hoy me voy a permitir el tiempo necesario, para explicarte mis ¿por qués?

No es no quiera trabajar, lo que quiero y reclamo es una jornada conciliadora, conciliadora de verdad. Porque sí, yo quiero ver a mis hijos, quiero disfrutar de ellos, quiero poder pasar las tardes en el parque, en casa, con amigos, con los abuelos, da igual, pero con ellos.

Porque para ellos también es un derecho, no sólo para las madres/padres debería serlo. Debería ser un derecho el que los niños disfrutasen de sus padres. 

Deberíamos pensar también en ese pequeño que sale de su "jornada laboral", y no ve a sus padres hasta las 22 de la noche.

Si me paro a pensar en como me siento yo cuando llego a esa hora a casa, después de todo el día de trabajo, quizá pueda entender porque mis hijos descargan toda su energía en cuanto aparezco por la puerta, quizá sea ¿por qué la acumulan?, ¿acumulan su frustración por no poder estar con sus padres?, no lo sé, al fin y al cabo solo me guío por el sentido común.

No es que no quiera trabajar

No es no quiera trabajar, lo que quiero y reclamo es una conciliación real. Mi experiencia cuando me convertí en madre, fue que todas mis prioridades cambiaron, dejó de ser importante mi crecimiento profesional para pasar a querer disfrutar de mis pequeños, aún sabiendo que probablemente mis oportunidades laborales fuesen pocas, mi prioridad siguen siendo ellos.

Porque así lo siento, porque me emociono cuando voy y lo recojo del colegio,y veo su cara iluminarse. Porque me emociono cuando me busca con la mirada en el festival de navidad, porque me emociono cuando me señala y grita, "¡ahí está mi mamá!..." porque yo lo único que quiero es estar.

Y sí, yo también he vivido el no poder estar, el tener obligaciones laborales, el no poder ir a recogerlo, y todo eso me pasó factura.

Y sí, yo también he vivido las criticas, muchas criticas por decir que no a un trabajo, con las pocas oportunidades que hay hoy en día, y más en mi sector, y en mi ciudad, he tenido que oír el .. ¿estás loca?

He tenido que oír el "¡tú dí que si a todo!". Discúlpame, y te pregunto:
-¿Por qué? ¿Por qué se supone que tengo que hacerlo?
-¿Por qué tengo que aceptar esa jornada desde las 8:30 hasta no se qué hora?
-¿Por qué tengo que renunciar? si no es lo quiero, ¿por qué tengo que hacerlo? es más, me surge la pregunta, si a mí si fuese empresario me convendría tener una plantilla poco motivada, poco contenta. Yo sigo creyendo en la utopía de empleados felices, empresa de éxito.

Así que discúlpame, pero hoy elijo NO renunciar a lo que quiero.

Reclama lo que a ti te hace feliz

Es posible, claro que lo es. En esa cabezonería mía, vi que sí,  que es posible, solo tenemos que ser capaces de reclamar, tenemos que atrevernos desde la seguridad, de lo que realmente queremos.

Yo fui capaz de decir lo que quería, de reclamar lo que quería, porque además sabia que viviendo el trabajo desde la felicidad podría ofrecer lo mejor de mi. Y lo conseguí. Afortunadamente, hay empresas donde empieza a vivirse el cambio, y es importante seguir trabajando en ello. 

y sí, yo también he criticado. Curioso y cierto, yo que lo he vivido en mis carnes, también he criticado y se ha pasado por mi cabeza, la frase de... ¿tú lo que no quieres es trabajar?

Así que desde aquí pido disculpas a esa madre, que sólo reclamaba una jornada digna para disfrutar de sus hij@s, y había rechazado no uno, si no hasta tres trabajos. Hoy te felicito, ¡¡¡ole tú!!!! Ole tu valentía por ser capaz de reclamar lo que a tí te hace feliz.

Deberíamos tener la capacidad de respetar y poder elegir, sin que eso minase las oportunidades laborales. Porque admitámoslo, hay madres a las que, como a mí, nos cambia la prioridad y elegimos querer conciliar, pero como siempre me gusta decir, hay muchos tipos de ma/pa-ternidad.

Hay quienes deciden incorporarse antes de las 16 semanas al trabajo, hay quienes deciden irse al extranjero para mejorar en sus puestos, hay quienes deciden que sea el padre el que se reduzca la jornada, hay quienes dejan sus trabajos y deciden quedarse en casa para cuidar de los hijos.

Y todo es respetable, porque cada uno debe decidir en su familia para ser feliz. Porque nuestro lema es, y debe ser: ma/padres felices, niñ@s felices. 
Y eso, es lo más importante.

HAPPIMAMI+HAPPIPAPI= HAPPINENS.

Ma-Padres felices, niñ@s felices.

2 comentarios

  1. Me ha encantado el post, me he visto muy reflejada, un saludo
    Leti

    1. Me alegro de que te haya gustado.
      Saludos.

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