El temido pasillo rosa

No siempre, es cierto. Solo a veces, y cada vez más en contadas ocasiones te encuentras en un centro comercial o juguetería concreto, unas fechas concretas, con zonas y zonas repletas de juguetes que en otras épocas o fechas no verás.

Entras al sitio en cuestión, tranquilamente, y de repente... el pasillo rosa. ¡Glubs!

No hay azul, verde o marrón, pero sí lo hay rosa. Rosa con vainilla, lacitos y muñequitas que se dirigen al portal... oh my god!

Intentas esquivarlo, pero no puedes hacer nada. Un escalofrío recorre la rajilla que asoma por encima del pantalón camino de tus omóplatos, porque tu hijo, el gamberrete se adentra en esos dominios del color rosa.

¡Ups!... se pone a jugar con las muñequitas y peluches con lazos, entre niñas que se ponen a mirar muñecas de esas que son tan absolutamente irreales, repletas de estereotipos (o sin ellos, a saber).

El caso es que tu gamberrete toca, coje y juega con las cajas, los paquetes que dejan ver en su interior esas muñecas, esas Barbies, esos castillos de princesa... y tú de repente reaccionas y piensas "qué leche. ¿Por qué mi hijo no va a poder jugar con princesitas o muñecas de las que se dirigen al portal o esa que está pidiendo a gritos un bocata de jamón, mírala!"

Lo mismo piensa, y así te dice tu amiga, vecina y confidente. La del quinto. Esa que te baja las "cocretas" que ha hecho de más los domingos.

Sí, esa, en un alarde de intelectualidad (y da en el clavo la jodía, oye) te dice: "nena, mira a mi Juani. Toda ella se ha ido directa a los Madelmán, a los coches esos teledirigidos y está aporreando los guantes esos verdes grandotes. ¡Ole ahí que disfrute!"

Claro que sí. Y es ahí donde te aparece una sonrisaca de oreja a oreja, porque sabes que la choni bastorra del quinto tiene más razón que un santo.

Vídeo viral hace unos años, muy interesante sobre los pasillos rosas (y azules) en los centros comerciales y jugueterías.

Una de guerreras y principes

Entonces es cuando ya tienes claro que si los niños desde pequeños, son igualdad pura y absoluta, es que algo nos pasa cuando nos hacemos mayores y, a veces, solo a veces parece ser que nos volvemos gilipollas (ya lo sé, tú no).

Ese efecto secundario, la gilipollez de la que a veces nos dota la adultez, es la que nos hace sentirnos diferentes, y que los nenes no puedan ser príncipes a secas y las nenas guerreras a secas. No, tienen que ser Rapunzelas y Principacos musculosos. ¡Nain!

Ahora yo te pregunto, ma-padre de mi arma: ¿qué pasa si tu hijo te pide para Reyes, Navidad o su cumple un carrito con una muñeca o un busto para peinar y maquillar?, ¿y si tu hija te dice que quiere una fortaleza con trolls y un par de guerreros tipo Conan o un tanque destructor F300 dirigido por control remoto? 

En conclusión

Depende de tu respuesta que tu hijo o hija se desarrollen en igualdad. No debes elegir tú, son ellos los que deben elegir y desarrollar su creatividad en base a juegos que no fomenten el sexismo, la violencia o el racismo.

Por tanto, siempre dentro de un orden, un equilibrio y un sentido común en donde educadores, tutores y en primer orden la familia tienen/tenemos una importancia exponencial y tremenda.

Da igual que tu hijo o hija te pida como regalo un Madelman o una Frozen. Si les gusta y van a disfrutar con ello ¿What problem? Piénsalo y acertarás.

Evidentemente, lo del maquillaje, el tanque y demás son ejemplos, no quiero yo aquí entrar en debates belicosos o de marujeo.

Eso sí, de repente, me acabo de encontrar ahora mismito un pasillo todo amarillo, junto con unas baldosas a juego. Buen camino. ¿Qué me dices? 😉

HAPPYMAMI+HAPPYPAPI= HAPPYNENS.

Ma-padres felices, niños felices.

Miguel Aguado · Happinens.com · MiguelAguado.info

Soy Coach personal y de negocios, ayudo a emprendedores a crear y vivir de su negocio digital y a unir su desarrollo personal y profesional. La versión masculina de Happinens.com

1 comentario

  1. Muy bueno. Me ha encantado lo de las baldosas amarillas y el camino, muy Mago de Oz. Saludos.

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