Esperar esperar, se espera al autobús

Hay algunas frases que por alguna razón, calan en ti. Aparecen y de repente se quedan para siempre y pasan a formar parte de ti.

Era un día cualquiera, había quedado con unos amigos para comer, y entonces hablando de un tema importante, sonaron las palabras mágicas “esperar, esperar se espera al autobús”.

En ese momento me hizo mucha gracia, y no le dí demasiada importancia. Aunque como he comentado hay mensajes que de repente resuenan en nosotros. Supongo que en ese momento, tenia mucho que ver conmigo, y sigue teniendo que ver. 

Conmigo e imagino que probablemente contigo, o con mucha gente. La verdad, es que si lo pienso, es cierto que nos pasamos mucho tiempo, quizá demasiado tiempo “esperando”. Recuerdo cuando era niña, “esperaba” ser mayor, primero quería cumplir 16, luego 18, luego 20, y así... esperando para … ¿para qué?

Esperando ir a la universidad, esperando poder conducir, esperando ser mayor de edad, esperando encontrar una pareja, esperando irnos a vivir juntos, esperando tener nuestra casa, esperando casarnos, esperando tener hijos, esperando que los hijos se hagan mayores... esperando esperando, ¡¡¡dios!!!! ¡BASTA!. Esperando esperando, se me olvidó HOY.

"Esperando, esperando... tanto tiempo esperando, y se me olvidó HOY."

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Se me pasó el tiempo esperando

Recuerdo una situación curiosa, cuando tuve a mi primer hijo, pasé mucho tiempo en esa fase de espera. Desde que nació esperaba a que todo se normalizase, esperaba a que llegase el momento en que pudiese dormir, esperaba el momento en el que ya comiese papillas, esperaba el momento en que ya andase, esperaba el momento en que pudiese hablar, esperaba el momento en que fuese a la guardería, esperaba y esperaba. 

Además recuerdo esperar con ansia, con muchas ganas que los momentos fuesen llegando y pasando, porque en ese momento estaba convencida, que cualquier momento que llegase sería mejor. Y los días se hacían lentos y lentos.

Y cuando me di cuenta, de repente un día ya no tenia que esperar, casi sin darme cuenta se había hecho mayor. Y entonces, pensé... ¿que esperabas?, ¿a qué esperabas? ¿a quién esperabas?. Se me pasó el tiempo esperando.

Por eso, hoy quiero disfrutar y te pido que disfrutes si estas en ese momento. Por favor, disfrútalo, porque todo llega y pasa, porque no podemos volver a vivir ni un solo día, porque los momentos en los que puedas mirarte en los ojos de tu bebé y que el tiempo se detenga, son escasos. La vida pasa rápido, y lo que hoy parece eterno, mañana será efímero.

Pasarán y no volverán

Hoy decido dejar de esperar, y vivir hoy. Disfrutar de lo que tengo hoy.

Hoy quiero pausa, calma, sosiego, hoy se que todo llega y se que todo pasa, y que cuando pasa deja de parecer tan importante, cuando pasa deja incluso de tener importancia, es más cuando pase ya no podré volver a acariciarte, como lo hago hoy, no podré volver a oler ese olor tuyo tan especial, no sentiré tu diminuta mano en mi piel, y dejarás de mirarme como a tu mundo, dejaré de asomarme a tu cuna y dejarás de recibirme con una sonrisa.

Por eso hoy quiero parar y disfrutarte, porque esos momentos pasarán, igual que pasarán tus llantos, tus despertares, tus quejas, igual que pasará mi agotamiento, mis malos momentos, mis estallidos, mis “no puedo mas”... todo pasará, y entonces viviremos otros momentos, que ya llegarán porque hoy quiero disfrutarte así como eres hoy.

Deja de esperar, y se feliz hoy, siempre hoy.

Te invito a que tu también pares un momento, tomes aire, te invito a que te mires... si.. hazlo ¿porque no? mírate en el espejo, mírate a los ojos, di “hola”, elógiate, mímate, sonríete... coge a tu bebé (si no lo tienes, hazlo con tu pareja, con tu padre/madre, con tu hermano, con tu amig@) y obsérvale como si no existiera nada más, guarda esos pequeños instantes, porque pasarán y ya no volverán.

"Mírate a los ojos, elógiate, coge a tu bebé, a tu pareja, a tu madre o padre y obsérvale como si no existiera nada más..."

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Esperando en la parada del autobús me pregunto: ¿acaso sabemos si el autobús llegará?, ¿se retrasará?, ¿acaso sabemos si es conveniente subir a ese autobús? ¿O tendrá un accidente?,¿y si voy andando?, ¿y si hay otro autobús que nos llevé al mismo lugar?, ¿y si me encuentro con alguien especial? o con alguien que no quiero ver?, ¿será casualidad?… no lo sé, tendré que esperar.

Ah no, ya viene. Me levanto y decido subir al autobús, con una sonrisa. Hoy decido estar feliz.

HAPPIMAMI+HAPPIPAPI= HAPPINENS.

Ma-Padres felices, niñ@s felices.

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